Asociación Cultural “Virgen del Castillo” – (1978–2002)
El siguiente texto es un resumen extraído del texto sobre los primeros años de nuestra asociación. Dicho texto puede ser descargado AQUÍ.
La Asociación Cultural Virgen del Castillo nació en 1978 como respuesta al deseo de un grupo de vecinos de Fariza de revitalizar la vida social, cultural y festiva del pueblo. En un momento de apatía comunitaria, este grupo decidió organizarse para recuperar tradiciones, impulsar actividades y fortalecer los lazos entre vecinos y emigrantes.
“Fomentar las fiestas dedicadas a la Virgen del Castillo tanto en su aspecto religioso como en el profano.”
Desde el primer momento, la Asociación se convirtió en un espacio de encuentro y participación. Las primeras fiestas de agosto, organizadas con entusiasmo y creatividad, marcaron el inicio de una etapa de dinamización social que se prolongaría durante décadas.
Un proyecto que marcó una época: la construcción del frontón
Entre todos los retos que asumió la Asociación, ninguno tuvo tanta trascendencia como la construcción del frontón, una obra que se convirtió en símbolo del esfuerzo colectivo y de la capacidad de organización de Fariza.
Los inicios del sueño (1978–1979)
Apenas un año después de su creación, la Asociación identificó la necesidad de dotar al pueblo de una instalación deportiva estable. La pelota era una tradición arraigada en Fariza, y disponer de un frontón propio permitiría no solo practicar deporte, sino también crear un espacio de convivencia y actividad social.
En 1979 se produjo el impulso definitivo:
Se aprobaron los Estatutos de la Asociación.
El Ayuntamiento cedió el solar para la construcción del frontón.
Se iniciaron gestiones con instituciones y entidades para obtener permisos y apoyos.
La Asamblea de socios recibió con entusiasmo la noticia y asumió el proyecto como un objetivo común.
“Se informó detalladamente de cuantas gestiones se habían realizado con el fin de alcanzar el objetivo propuesto: construcción de frontón.”
Años de trabajo constante (1980–1985)
La década de los 80 fue un periodo de esfuerzo sostenido. La Asociación, junto con el Ayuntamiento y numerosos vecinos, trabajó para que la obra avanzara paso a paso. Hubo momentos de dificultad, pequeñas crisis internas y descensos en el número de socios, pero el compromiso con el frontón nunca se perdió.
En este periodo se tomaron decisiones clave:
Mantener la continuidad de la obra pese a los obstáculos.
Reforzar la colaboración institucional.
Implicar a los vecinos en tareas, gestiones y actividades que ayudaran a impulsar el proyecto.
En 1984 y 1985 se dio un paso decisivo: la construcción de las gradas, un elemento fundamental para convertir el frontón en un espacio preparado para competiciones y eventos.
“La Asamblea manifiesta, una vez más, su preocupación y no tiene ninguna duda en seguir apoyando la construcción de las gradas.”
El frontón como motor social (finales de los 80 y años 90)
Una vez consolidado, el frontón se convirtió en un auténtico centro de actividad comunitaria. Allí se celebraron torneos de pelota, encuentros deportivos, actividades festivas y competiciones que atrajeron a vecinos y visitantes.
La Asociación impulsó:
el primer torneo de fútbol sala,
nuevas modalidades deportivas,
la creación del Club Deportivo Arribes,
y una programación estable de actividades vinculadas al deporte y la convivencia.
El frontón dejó de ser solo una instalación deportiva para convertirse en un símbolo de identidad local, un espacio que representaba el esfuerzo colectivo de varias generaciones.
Con el frontón ya en funcionamiento, la Asociación amplió su campo de acción. Durante los años 90 y principios de los 2000 se desarrollaron numerosas iniciativas culturales y sociales:
cine, teatro y folclore,
conferencias y charlas,
creación de una biblioteca pública,
mejora del salón cultural,
y proyectos de recuperación patrimonial, como la adquisición del Molino de Rivera para convertirlo en museo.
La Asociación también se integró en entidades de desarrollo rural como ADERISA y la Coordinadora del Bajo Duero, reforzando su papel como agente dinamizador del territorio.
Un legado de participación y comunidad
Entre 1978 y 2002, la Asociación Cultural Virgen del Castillo se consolidó como una pieza fundamental en la vida de Fariza. Su mayor logro —la construcción del frontón— no fue solo una obra física, sino un ejemplo de lo que puede conseguir una comunidad cuando trabaja unida.
El documento original concluye con una serie de preguntas abiertas sobre el futuro, que siguen siendo plenamente vigentes:
¿Tiene sentido la Asociación? ¿Tiene futuro? ¿Puede seguir siendo un motor de participación y dinamización comunitaria?
La historia demuestra que sí: la Asociación ha sido, y sigue siendo, un espacio donde Fariza se piensa, se organiza y se proyecta hacia adelante.
Este texto es un resumen extraído del texto sobre los primeros años de nuestra asociación. Dicho texto puede ser descargado AQUÍ.
Dirección: Fariza de Sayago
Teléfono: 624655652
Correo electrónico: afcvirgendelcastillo@gmail.com
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